Frases de Khalil Gibran

Escritor sensible que se realizó popular por la poética recolección de escritos reunidos en el libro “El Profeta“, Gibran Jalil Gibran (tal sería su nombre de manera correcta traducido al español) surgió el 6 de enero 1883 en Bisharri (Líbano), en una familia de clase media maronita. Los padres eran cristianos maronitas, del norte de Palestina, donde Kahlil creció con dos hermanas, Mariana y Sultana, y su medio hermano Boutros, nacido del primer matrimonio de su madre solitaria.

Frases de Khalil Gibran (familia)

Un familia muy unida y fundamentada en el respeto mutuo, los Gibran se vieron obligados en 1895, a emigrar a los USA, por causas económicas. A los 12 años, Kahlil comenzó a ayudar a las academias locales, y es por este motivo que su nombre fue acortado a Kahlil Gibran, fórmula que utilizaría después en sus escritos en inglés.
Ya adulto, vivió en Boston, en el distrito de Chinatown, habitado por inmigrantes italianos , irlandeses y sirios.

En 1899 regresó por tres años a Beirut para estudiar la lengua y la literatura árabe, y después se quedó en el Líbano y Siria, pero en 1902, deseoso de volver a conocer la tierra que había marcado parte importante de su historia, regresó a Boston.

Frases de Khalil Gibran (parís)

En 1908 se movió a París para estudiar en la Academia de Bellas Artes y se aproximó a la filosofía de Friedrich Nietzsche y {@bip:Jean-Jacques Rousseau}. En 1920 co-fundó en Nueva York la Liga Árabe, que iba a actualizar la tradición árabe con el apoyo de la civilización occidental.

Frases de Khalil Gibran
Frases de Khalil Gibran
Frases de Khalil Gibran

Frases de Khalil Gibran (libro)

El triunfo occidental de Gibran, de hecho, hay que primordialmente al impresionante sincretismo espiritual que impregna “El Profeta” (escrito en 1923): por medio de sus páginas, prevalece la iniciativa de una concepción genérica de la divinidad, donde hay imágenes y símbolos entrelazados de todas las religiones y la filosofía (catolicismo, hinduismo, el Islam, místicos sufíes adjuntado con idealistas de europa, romanticistas, Nietzsche y místicos árabes).

Para Kahlil Gibran, la presencia es el tiempo regalado para recomponer la brecha entre nosotros y Dios; cuando en el sujeto el bien y el mal, la excelencia y la imperfección, los chicos sentimientos y las pasiones sean capaces de conexistir, es cuando en la coincidencia de los opuestos se manifestará la inteligencia, la excelencia y la alegría.
La mística de Gibran desafía algún ordenación, el poeta habla con imágenes, usando un mundo simbólico de mil significados, que gracias a su universalidad invita tanto al hombre hindú como al católico, el ateo y el fiel. Su triunfo se deriva exactamente de sus vivencias entre Oriente y Occidente, entre Beirut, París y Nueva York. Como artista Gibran fue un personaje muy ecléctico, opuestamente a cuánto su valoración, más que nada enlazada a “El Profeta“, realice sospechar. Además de escritor, fue además pintor y organizador de cultura, en contraste con su carácter tímido e introvertido. La mayor parte de sus ideas se debieron a la encomiable asistencia de su amiga Mary Haskell, que lo financió numerosas ocasiones. Entre sus otras proyectos se resaltan “El no fiel“, una novela corta redactada en 1908 para la revista “El emigrante”, donde la inestabilidad política y civil prevalecen sobre la extensión religiosa.

Frases de Khalil Gibran (producciones)

Otras producciones para acordarse son el texto autobiográfico (que expresa su pesar por la desaparición de su querida mujer Selma), “Las alas rotas” (1912), escrito en inglés y las “Máximas espirituales“, un texto habitual de su producción, entre aforística y mística, apuntada a una reconciliación entre el Oriente y el Occidente. Kahlil Gibran, murió en Nueva York el 10 de abril de 1931, sus restos fueron llevados, acorde a su intención, una ermita libanesa.

Frases de Khalil Gibran
Frases de Khalil Gibran
Frases de Khalil Gibran
Frases

1. La amistad es siempre una dulce responsabilidad, nunca una oportunidad.

2. En la dulzura de la amistad que exista la risa y compartir los placeres. En el rocío de las pequeñas cosas el corazón encuentra su mañana y se regocija.

3. Porque la vida y la muerte son una, así como el río y el mar son uno también.

4. Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes.

5. Los hombres que no perdonan a las mujeres sus pequeños defectos jamás disfrutarán de sus grandes virtudes.

6. Si amas a alguien, déjalo libre porque si regresa siempre fue tuyo. Y si no lo hace, nunca lo fue.

7. Del sufrimiento han emergido las almas más fuertes. Los caracteres más fuertes se forjan a base de cicatrices.

8. Solo la semilla que rompe su cáscara es capaz de atreverse a la aventura de la vida.

9. Los hombres no desean la bendición en sus labios ni la verdad en sus corazones, porque la primera es producto de las lágrimas y la segunda es hija de la sangre.

10. El egoísmo, amigo mío, origina ciegas disputas, y las disputas engendran guerras.

11. No se puede llegar al alba sino por el sendero de la noche.

12. Puedes olvidar a aquél con el que has reído, pero no a aquél con el que has llorado.

13. Si revelas tus secretos al viento, no culpes al viento por revelarlos a los árboles.

14. Das poco cuando das tus posesiones. Es cuando das de ti mismo cuando realmente das.

15. El ruiseñor se niega anidar en la jaula, para que la esclavitud no sea el destino de su cría.

16. Hay quienes dan con alegría y esa alegría es su premio.

17. La fe es un oasis en el corazón, que nunca será alcanzado por la caravana del pensamiento.

18. El silencio del envidioso está lleno de ruidos.

19. Aléjame de la sabiduría que no llora, la filosofía que no ríe y la grandeza que no se inclina ante los niños.

20. El cariño y la bondad no son signos de debilidad y desesperación, sino manifestaciones de fuerza y resolución.

21. Nunca el amor ha conocido su propia intensidad hasta la hora de la separación.

22. Debe haber algo extrañamente sagrado en la sal: está en nuestras lágrimas y en el mar.

23. Del hablador he aprendido a callar; del intolerante, a ser indulgente, y del malévolo a tratar a los demás con amabilidad. Y por curioso que parezca, no siento ninguna gratitud hacia esos maestros.

24. Protegedme de la sabiduría que no llora, de la filosofía que no ríe y de la grandeza que no se inclina ante los niños.

25. ¿Dónde puedo encontrar un hombre gobernado por la razón y no por los hábitos y los deseos?

26. El infierno no está en el remordimiento, está en el corazón vacío.

27. Cuando llegues al final de lo que debes saber, estarás al principio de lo que debes sentir.

28. Tu dolor es el rompimiento del cascarón que envuelve tu entendimiento.

29. No debes olvidar que la tierra se deleita en sentir tus pies descalzos y los vientos anhelan jugar con tu pelo.

30. Si no puedes trabajar con amor sino sólo con desgana, mejor será que abandones el trabajo y te sientes a la puerta del templo a recibir limosna de los que trabajan con alegría.

31. Conocí un segundo nacimiento, cuando mi alma y mi cuerpo se amaron y se casaron.

32. La sabiduría deja de ser sabiduría cuando se vuelve demasiado orgullosa para llorar, demasiado grave para reír, y demasiado egoísta para buscar otra que no sea ella misma.

33. Todos somos prisioneros, pero algunos de nosotros estamos en celdas con ventanas, y otros no.

34. Hay una trémula primavera en cada invierno del corazón, y un sonriente amanecer se esconde tras el velo de cada noche.

35. Todos los pobres no son despreciados.
36. Y hay quienes tienen poco pero lo dan todo. Estos últimos creen en la vida y en la generosidad de la vida, es por lo que sus cofres jamás están vacíos.

37. El mismo pozo que da nacimiento a vuestra risa se ha llenado infinitas veces con vuestras lágrimas.

38. Las lágrimas son fuego que purifica el amor, haciéndolos nítidos y hermosos por una eternidad.

39. Bueno es dar cuando nos piden; pero mejor es dar sin que nos pidan, como buenos entendedores.

40. Las cosas materiales matan al hombre sin sufrimiento, el amor lo reanima con vivificantes dolores.

41. Confía en los sueños, ya que en ellos está oculta la puerta hacia la eternidad.
42. El pesar y la pobreza purifican el corazón del hombre, aunque nuestras mentes débiles no ven nada de valor en el universo, salvo la comodidad y la felicidad.

43. Aquel que te perdona un pecado que no has cometido, se perdona a sí mismo su propio crimen.

44. Poeta es aquel que te hace sentir, tras haber leído su poema, que sus mejores versos aún no han sido compuestos.

45. Aquel que no usa su moralidad sino como si fuera su mejor ropaje, estaría mejor desnudo.

46. Enséñame el rostro de tu madre y te diré quien eres.

47. El ayer no es más que el recuerdo de hoy, y el mañana es el sueño de hoy.

48. Y no penséis en dirigir los caminos del amor; es el amor quien si os encontrara dignos dirigirá vuestros caminos.

49. Aquel que desee convertirse en maestro del hombre, debe empezar por enseñarse así mismo antes de enseñar a los demás; y debe enseñar primero con el ejemplo antes de que lo haga verbalmente.

50. La belleza es la eternidad mirándose en un espejo.

51. Y en mi locura encontré la libertad y la seguridad que da el que no le entiendan a uno, pues quienes nos comprenden esclavizan algo de nosotros.

52. La perplejidad es el comienzo del conocimiento.

53. Tu vida está determinada no por lo que la vida te trae, sino por la actitud que tú traes a la vida. No es lo que te sucede, sino la forma en que tu mente mira lo que sucede.

54. Cuando estéis alegres mirad en el fondo de vuestros corazones y hallaréis que lo mismo que os da hoy alegría fue aquello que os llenó ayer de tristeza.

55. El amor sólo da de sí y nada recibe sino de sí mismo. El amor no posee, y no quiere ser poseído. Porque al amor le basta con el amor.

56. La exageración es la verdad que ha perdido su temperamento.

57. Cuando estéis tristes, mirad de nuevo y descubriréis que estáis llorando por aquello que fue ayer vuestro.

58. El tirano reclama vino dulce de las uvas ácidas.

59. Cuando la tristeza funde a dos corazones, ni la gloria ni la felicidad será capaz de destruir esa unión.

60. El amor es siempre tímido ante la belleza, al paso que la belleza anda siempre detrás del amor.

61. Si de noche lloras por el Sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas.

62. El optimista ve la rosa y no sus espinas; el pesimista mira las espinas, ajeno a la rosa.

63. Siempre se ha sabido que el amor no conoce su propia profundidad hasta la hora de la separación.

64. Cuando el amor te llame, síguele, aunque sus caminos sean difíciles y escarpados. Y cuando sus alas te envuelvan, cede a él, aunque la espada oculta entre sus plumas pueda herirte.

65. La vida sin amor es como un árbol sin flores ni frutos

66. ¡Cuánto más profundamente clave la tristeza su garra en vuestro ser tanto más alegría podréis contener
67. Mi enemigo me dijo: “Ama a tu enemigo”. Y yo le obedecí y me amé a mí mismo.

68. La riqueza del mundo es un mendrugo de pan y un abrigo.

69. Es nuestro yo interno el que sufre cuando desobedecemos y el que nos mata cuando lo traicionamos.

70. Lo intemporal que existe en vosotros es consciente de la intemporalidad de la vida.

71. No digas, ‘He encontrado la verdad’, sino más bien, ‘He encontrado una verdad’.

72. Algunos oyen con las orejas, algunos con el estómago, algunos con el bolsillo y algunos no oyen en absoluto.

73. Trabajar con amor es construir una casa con cariño, como si vuestro ser amado fuera a habitar en esa casa.

74. Vuestra alegría es vuestra tristeza sin máscara.

75. La tristeza es un muro entre dos jardines.

76. En el rocío de las pequeñas cosas, el corazón encuentra su mañana y toma su frescura.

77. No progresas mejorando lo que ya esta hecho, sino esforzándote por lograr lo que aun queda por hacer.

78. Mientras más profundo cave el dolor en vuestro corazón, más alegría podréis contener.

79. En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente.

80. La tortuga puede hablar más del camino que la liebre.

81. Tu diario vivir es tu templo y tu religión. Cada vez que entres en él, hazlo con todo tu ser.

82. La muerte se parece más a un profeta que no tiene honor en su propia tierra o un poeta que es un extraño entre los suyos.

83. Si la otra persona te hiere, puedes olvidarte de la lesión; pero si le haces daño, siempre lo recordarás.

84. Existen aquellos que llevan la verdad dentro de sí pero no la expresan con palabras.

85. Amar a la vida a través del trabajo, es intimar con el más recóndito secreto de la vida.

86. Algunos buscan el placer en el dolor; y otros no pueden limpiarse sino con suciedad.

87. Nosotros, los que erramos buscando siempre el camino más solitario.

88. Vuestros hijos no son vuestros hijos: son los hijos y las hijas de las ansias de vida que siente la misma vida.

89. Muchos de nosotros pasamos toda nuestra vida huyendo de los sentimientos con la creencia errónea de que no puedes soportar el dolor. Pero ya has soportado el dolor. Lo que no has hecho es sentir todo lo que eres más allá de ese dolor.

90. Si de verdad debes ser sincero, sé sincero.

91. Las flores de los campos son las hijas del cariño del sol y del amor de la naturaleza. Y los hijos de los hombres son flores del amor y de la compasión.

92. El amor no da nada más que a sí mismo, no toma nada más que de sí mismo. No posee ni es poseído. Porque el amor es suficiente para el amor.

93. Atención al sol que se alza en la oscuridad.

94. Las guerras traen consigo la autoridad y la fuerza, que son la causa de los enfrentamientos y la opresión.

95. Tú, al dar, no das más que la ínfima parte de tu fortuna, que sería sin valor alguno si no haces de tu caridad una parte integrante de ti mismo.

96. Muchas doctrinas son como un cristal de ventana. Vemos la verdad a través de ellas pero nos separan de la verdad.

97. Me consideran loco porque no quiero vender mis días por oro. Y yo los considero locos porque creen que mis días tienen precio.

98. Dios hizo la verdad con muchas puertas para dar la bienvenida a todos los creyentes que llamaran a ellas.

99. No busques al amigo para matar las horas, sino búscale con horas para vivir.

100. En la dulzura de la amistad que exista la risa y compartir los placeres. En el rocío de las pequeñas cosas el corazón encuentra su mañana y se regocija.

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