Por Jujo · Publicado el 8 de junio de 2025 · Actualizado el 9 de septiembre de 2026
Frases de Tim O’Brien
Tim O’Brien nació en Minnesota en 1946. Lo llamaron a filas en 1968, recién salido de la universidad, y sirvió catorce meses en Vietnam en la misma brigada que había protagonizado la matanza de My Lai un año antes de que él llegara. Volvió, estudió en Harvard y se pasó el resto de su vida escribiendo sobre aquello.
Las cosas que llevaban los hombres que lucharon (1990) es su libro más leído y uno de los textos fundamentales sobre la guerra de Vietnam. No es exactamente una novela ni exactamente unas memorias: son relatos enlazados donde un narrador llamado Tim O’Brien insiste una y otra vez en que lo que cuenta puede no haber pasado.
Sobre la verdad y la mentira
«Una historia de guerra verdadera nunca es moral. No instruye, no fomenta la virtud, no sugiere modelos de comportamiento humano decente.»
Las cosas que llevaban los hombres que lucharon (1990). Es el arranque del capítulo How to Tell a True War Story, el centro del libro.
«Puedes contar una historia de guerra verdadera por su absoluta y descarnada fidelidad a la obscenidad y al mal.»
Del mismo capítulo.
«A veces la verdad de la historia es más verdadera que la verdad de lo que ocurrió.»
Idea que recorre el libro entero. O’Brien distingue entre happening-truth —lo que pasó— y story-truth —lo que hay que contar para que el lector sienta lo que él sintió. Su tesis es que la segunda es a veces la única forma honesta de transmitir la primera.
Sobre lo que se carga
El libro empieza con un inventario. O’Brien enumera lo que cada soldado llevaba encima, con su peso exacto en libras: raciones, munición, calcetines, una biblia, cartas, una piedra de la novia. Y luego, sin cambiar de tono, sigue enumerando lo que llevaban por dentro: el miedo, la vergüenza de tener miedo, el terror a que se notara.
Esa lista es el motivo por el que el libro se sigue leyendo treinta y cinco años después.
Sobre el miedo
«Fui a la guerra por cobardía. No tuve el valor de negarme.»
Las cosas que llevaban los hombres que lucharon, en el capítulo donde cuenta que estuvo a punto de huir a Canadá y no lo hizo por vergüenza ante lo que dirían en su pueblo. Es una de las confesiones más incómodas del libro y una de las razones por las que se enseña en tantas aulas.
Por dónde empezar
Las cosas que llevaban los hombres que lucharon es la puerta obvia, y no hace falta leerlo entero: los capítulos se sostienen solos. En el lago de los bosques (1994) es una novela más convencional y también muy buena.
Jujo
Llevo desde marzo de 2020 al frente de Andwritings, seleccionando y ordenando estas frases una a una. No soy filólogo ni crítico literario: soy lector. Empecé el sitio harto de buscar una frase que recordaba a medias y acabar siempre en las mismas listas copiadas, sin fuente y a menudo mal atribuidas. Si encuentras una cita mal atribuida o una traducción que chirría, escríbeme a contacto@andwritings.com y la corrijo.
