Por Jujo · Publicado el 20 de junio de 2025 · Actualizado el 9 de septiembre de 2026

Frases de Yukio Mishima

Yukio Mishima es el nombre con el que firmaba Kimitake Hiraoka (Tokio, 1925 – Tokio, 1970). Escribió unas cuarenta novelas, dieciocho obras de teatro y varios centenares de relatos y ensayos en apenas veinticinco años. Estuvo nominado tres veces al Nobel. Y murió a los cuarenta y cinco haciéndose el seppuku en el cuartel general del ejército japonés, después de intentar un golpe de Estado que nadie secundó y que él sabía perfectamente que iba a fracasar.

Esa muerte lo contamina todo. Es imposible leerlo sin ella, y buena parte de lo que se cita de él por internet no son frases suyas sino resúmenes de su leyenda escritos por otros.

Lo que sí escribió

«La pureza perfecta es posible si conviertes tu vida en una línea de poesía escrita con un chorro de sangre.»

Caballos desbocados (1969), segundo volumen de la tetralogía El mar de la fertilidad. La dice Isao, un joven nacionalista que planea un atentado. Mishima la escribió un año antes de morir exactamente así. No es una casualidad: la tetralogía la terminó la mañana misma de su suicidio y entregó las últimas páginas a su editor camino del cuartel.

«La belleza es algo que me impide vivir.»

El pabellón de oro (1956). La novela parte de un hecho real: en 1950 un monje novicio incendió el Kinkaku-ji de Kioto. Mishima construye a partir de ahí a un protagonista tartamudo y feo, obsesionado con un templo tan hermoso que le resulta insoportable. Quemarlo es la única forma que encuentra de poder vivir.

«Me había convertido en un actor perfecto, capaz de representar el papel de un chico normal.»

Confesiones de una máscara (1949). La novela que lo hizo famoso a los veinticuatro años. Es autobiográfica y trata sobre un joven homosexual en el Japón de la guerra que aprende a fingir ser otro. La máscara del título no es una metáfora suelta: es el libro entero.

«Las palabras son un medio de reducir el mundo a algo finito.»

Sol y acero (1968), un ensayo autobiográfico donde explica por qué empezó a levantar pesas a los treinta años. Su tesis era que las palabras corroen el cuerpo, y que él había vivido demasiado dentro de ellas. El culturismo fue su corrección, y llegó a posar como San Sebastián asaeteado.

Frases de Yukio Mishima

Sobre la vejez y la muerte

«El envejecimiento es el privilegio de quienes no han sido elegidos.»

Idea recurrente en su obra tardía y en sus últimas entrevistas. Mishima despreciaba la vejez con una intensidad que hoy resulta difícil de leer, y organizó su vida para no llegar a ella.

Cuidado con lo que circula

Buscando «frases de Mishima» en español aparecen decenas de aforismos que no son suyos: «el honor es más importante que la vida misma», «el amor y la muerte son las dos caras de la misma moneda», «la belleza florece en los momentos oscuros». Suenan a Mishima porque tocan sus temas, pero no están en ninguna de sus obras. Son frases de manual con su nombre puesto encima.

La diferencia se nota al leerlas al lado de las reales: Mishima no escribía sentencias redondas y consoladoras. Escribía frases incómodas, muchas veces desagradables, que no admiten ponerse debajo de una foto.

Por dónde empezar a leerlo

Si nunca lo has leído, El pabellón de oro es la puerta habitual. Confesiones de una máscara es más corta y más directa. El mar de la fertilidad son cuatro novelas y una decisión de varios meses.

Jujo

Llevo desde marzo de 2020 al frente de Andwritings, seleccionando y ordenando estas frases una a una. No soy filólogo ni crítico literario: soy lector. Empecé el sitio harto de buscar una frase que recordaba a medias y acabar siempre en las mismas listas copiadas, sin fuente y a menudo mal atribuidas. Si encuentras una cita mal atribuida o una traducción que chirría, escríbeme a contacto@andwritings.com y la corrijo.